03884mc a2200649a 44500001000900000003001300009008004000022005001700062040001900079100003600098245004400134260003500178300004500213490002800258500009100286500005600377500003400433505010800467505005700575505007000632505018000702505012200882505005501004505011901059505007301178505008201251505006201333505008901395505006101484505008801545505016001633505005701793505018701850505006902037505006702106505006802173505005202241505003602293505003902329505004302368505004602411505021502457505004002672505010502712505004402817505004202861505004402903505003002947505007002977505010103047653001403148653001403162653001403176653001603190653001503206600001303221NM030009RG CODE MARC75020s1976 ||||||||||||||000 | spa||20251028183338.0 aORG CODE MARC  aComenio, Juan Amósd1592-1670 aDidáctica MagnacJuan Amós Comenio  aMéxico, D.F.bEdit. Porrúa a198 p., [1] h. de lám.bretr. ; 22 cm. aSepan cuantos-vno. 167 aPrólogo de caracter introductorio a la vida y obra de Comenio por Gabriel de la Mora aPropiedad anterior de Pablo Daniel Bordenave, -2024 aPrimera ed. publicada en 1922 tCap. I. El hombre es la criatura postrera, la más absoluta, la más excelente de todas las criaturas tCap. II. El fin del hombre está fuera de esta vida tCap. III. Esta vida es tan sólo preparación de la vida eterna tCap. IV. Conocerse, regirse y encaminarse hacia Dios, tanto a sí propio como todas las demás cosas con uno mismo, son los tres grados de la preparación para la eternidad tCap. V. La Naturaleza ha puesto en nosotros la semilla de los elementos antedichos (erudición, virtud y religión) tCap. VI. Conviene formar al hombre si debe ser tal tCap. VII. La formación del hombre se hace muy fácilmente en la primera edad, y no puede hacerse sino en ésta tCap. VIII. Es preciso formar a la juventud conjuntamente en escuelas tCap. IX. Se debe reunir en las escuelas a toda la juventud de uno y otro sexo tCap. X. La enseñanza en las escuelas debe ser universal tCap. XI. Hasta ahora hemos carecido de escuelas que respondan perfectamente a su fin tCap. XII. Las escuelas pueden reformarse para mejorarlas tCap. XIII. El fundamento de la reforma de las escuelas es procurar el orden en todo tCap. XIV. El orden que establezcamos para las escuelas debemos tomarlo de la Naturaleza; y ha de ser tal, que ninguna clase de obstáculos pueda alterarle tCap. XV. Fundamentos de la prolongación de la vida tCap. XVI. Requisitos generales para aprender y enseñar. Esto es: de qué modo debemos enseñar y aprender con tal seguridad que necesariamente hayan de experimentarse los efectos tCap. XVII. Fundamentos de la facilidad para enseñar y aprender tCap. XVIII. Fundamento de la solidez para aprender y enseñar tCap. XIX. Fundamentos de la abreviada rapidez en la enseñanza tCap. XX. Método de las ciencias en particular tCap. XXI. Método de las artes tCap. XXII. Método de las lenguas tCap. XXIII. Método de las costumbres tCap. XXIV. Método de inculcar la piedad tCap. XXV. Si queremos reformar las escuelas conforme a las normas verdaderas del cristianismo, hemos de prescindir de los libros de los gentiles, o, por lo menos, usarlos con más cautela que hasta el presente tCap. XXVI. De la disciplina escolar tCap. XXVII. De la división de las escuelas en cuatro especies conforme a la edad y aprovechamiento tCap. XXVIII. Idea de la escuela materna tCap. XXIX. Idea de la escuela común tCap. XXX. Bosquejo de la escuela latina tCap. XXXI. De la academia tCap. XXXII. Del orden general de las escuelas rectamente guardado tCap. XXXIII. De los requisitos necesarios para comenzar la práctica de este método universal aENSENANZA aPEDAGOGIA aDIDACTICA aAPRENDIZAJE aCURRICULUM aComenius